El arte tridimensional en Veracruz: diálogos sobre identidad y futuro en el Jardín de las Esculturas
- Ricardo Soto

- hace 2 días
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El conversatorio Fuego, piedra y memoria reunió a destacados artistas para reflexionar sobre el impacto del entorno en la creación y los retos de la escultura contemporánea.

Xalapa, Ver. - Durante la mañana del 21 de junio , el Jardín de las Esculturas fue el escenario del conversatorio titulado Fuego, piedra y memoria: identidad y futuro del arte tridimensional en Veracruz. Este evento de clausura contó con la participación de Maria Teresa Gomez Cantarell, Felisa Aguirre, Lia Jacome, Hiroyuki Okumura, Ryuichi Yahagui y Julio Sahagun Sanchez, quienes entablaron un diálogo profundo sobre la evolución de la plástica en la región. Durante la sesión, los ponentes exploraron cómo la práctica artística se entrelaza con la historia local y las perspectivas hacia el futuro de las nuevas generaciones de escultores.
Uno de los puntos centrales del debate fue la influencia determinante que el entorno físico ejerce sobre la mirada y la producción del artista. Se mencionó que los creadores funcionan como portavoces de su cultura y sociedad, absorbiendo colores, vivencias y contextos sociales de manera inevitable. Como ejemplo de esta transformación, se analizó cómo el paso de un ambiente desértico a uno como el de Xalapa puede alterar radicalmente la paleta de un artista, sustituyendo los tonos ocres y cafés por una gama de verdes y azules que reflejan la nueva realidad geográfica.

La reactivación de técnicas tradicionales también fue un tema relevante, destacándose el papel de la maestra Felisa Aguirre en la revitalización del taller de cerámica en la ciudad. Gracias a este impulso, se ha observado un surgimiento de nuevos artistas jóvenes que han vuelto a trabajar el barro, inyectando vitalidad a la escena artística local. Este renacimiento de la cerámica ha permitido diversificar las formas y tamaños de las obras, fortaleciendo la identidad del arte tridimensional veracruzano frente a otros procesos de producción.
Por su parte, Ryuichi Yahagui compartió su experiencia de tres décadas en Xalapa, contrastando los procesos de la cerámica con la complejidad de la escultura en piedra. Se señaló que, aunque Veracruz tiene un gran potencial para el gran formato, los jóvenes artistas enfrentan serias dificultades técnicas y económicas para acceder a materiales y espacios de producción adecuados para la talla en piedra.

A pesar de los esfuerzos, la creación de escultura monumental sigue siendo un camino limitado y complicado para quienes se inician en las artes plásticas.
En este contexto, el Jardín de las Esculturas se reafirma como un centro fundamental para la proyección internacional de la escultura hecha en Veracruz. Con un acervo que ya cuenta con 81 piezas, el recinto busca trascender su función de galería para convertirse en un espacio de producción activa. La propuesta de los especialistas es fomentar que los artistas jóvenes no solo exhiban sus piezas, sino que tengan la oportunidad de producir obra nueva en el sitio, aprovechando los espacios disponibles y el intercambio con creadores con mayor trayectoria.
Finalmente, el evento concluyó con una reflexión sobre la responsabilidad del artista de dejar un rastro de su tiempo y espacio a través de la materia. Los participantes coincidieron en que el futuro del arte en Veracruz depende de mejorar las condiciones de producción dentro de sedes como la Universidad Veracruzana y de fortalecer el papel del Jardín de las Esculturas como un semillero creativo. De esta manera, el conversatorio cerró subrayando que la identidad tridimensional de la región se construye día a día mediante la unión entre la memoria técnica y la innovación de las nuevas voces.



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